1.- Los reyes tartessios podrían haber utilizado grandes máscaras rituales en las principales
celebraciones, para destacar también su autoridad religiosa.

2.- Es muy posible que las leyes de Tartessos estuviesen escritas en verso. Entre otras referencias a este
respecto tenemos la cita de Estrabón, que dice: "...Tienen escrituras y escritos históricos en prosa y
poesía y leyes en forma métrica, que según se dice datan de seis mil años".
3.- El garum era una salsa que se añadía a los más diversos alimentos, sólidos o líquidos para aumentar
su apetencia.
La elaboración del garum, pasaba por obtener una primera base, a partir de mezclar intestinos,
hipogastrios, gargantas y fauces de atún, escombro o esturión, mezclándolas con peces de menor tamaño
y carne de caballa, todo ello en salmuera; una vez fermentada al sol, por espacio de dos meses, la masa
resultante se filtraba por presión en unos cestillos artesanos logrando liberar un jugo que resultaba ser
del agrado general.
El sobrante llamado "allec" se empleaba también como un condimento de más baja calidad.
Las factorías productoras del garum disponían de sistemas de pesca como las almadrabas, que se
ubicaban en Cádiz, Almuñécar, Adra y Cartagena.

4.- La falcata es un arma de origen español, en realidad es un tipo estilizado del gladius hispaniensis
que tras la llegada de Roma a España pasó a formar parte del equipo militar romano. La hoja de la
falcata mide aproximadamente unos 45 cm. de longitud, es decir, la longitud del brazo. En realidad no
había dos falcatas iguales, ya que estas valiosas espadas se fabricaban de encargo, por lo que cada
una tenía unas medidas según el brazo de su dueño.
En todo el Mediterráneo se admiraba la calidad de estas armas, fabricadas con un mineral de hierro
de altísima pureza. Su flexibilidad era tal que los maestros armeros la colocaban sobre sus cabezas
doblándolas hasta que la punta y la empuñadura tocaban sus hombros. Si la espada volvía a su posición
recta al soltarla de golpe era una obra de arte, si no se fundía para volver a fabricarla. Los griegos
que llegaron a España llevaron la falcata consigo y tuvo gran aceptación, convirtiéndose en la segunda
arma más utilizada tras la espada de hoplita.

5.- Pilas de Bagdad. Durante unas excavaciones realizadas en la colina Rabua, en Irán(1938), el
arqueólogo Wilhelm König encontró unos "extraños recipientes" con forma de jarrón, de arcilla en cuyo
interior se encontraba un cilindro de cobre. Los objetos medían 15 cms de alto, el cilindro de cobre 26
mm de diámetro y unos 19 cm de altura, en el interior de éste existía una varita de hierro muy oxidada
que sobresalía 1 cm y se encontraba cubierta de una fina capa de plomo. El Ministerio de Información
de Bagdad entregó un comunicado el cual señalaba que la edad de los objetos estaba cifrada entre los
años 227 y 126 A.C., en el sitio del descubrimiento también se hallaron algunos materiales que habrían
sido expuestos al procedimiento de galvanización, pero, ¿realmente se trataban de baterías construidas
por los antiguos Babilonios usadas en la galvanización de materiales?, o simplemente eran objetos de
culto, como dicen los arqueólogos cuando se enfrentan a algo que no saben para que sirve, la respuesta
a esta interrogante la obtuvo König: llenó los recipientes con un electrolito común, ácido de batería y
las pilas funcionaron. Quien dió uso y la tecnología utilizada para fabricar estas piezas tan perfectas
es un misterio insondable que el tiempo se ha encargado de dejar, por ahora y quizás para siempre,
pendiente.

7.- Según cuenta Herodoto, El Faraón Necao II (coetáneo en su reinado a nuestro querido Argantonio) construyó
el primer Canal De Suez, es decir, conectó por vía marítima el Nilo con el golfo de Suez en el mar Rojo. La travesía
se realizaba en solo cuatro días. Necao pretendía transportar los materiales para la construcción de barcos que
navegasen hasta las ricas costas del país de Punt y las minas del Sinaí. Con la llegada de los persas a Egipto el
mantenimiento del canal fue abandonado y la arena lo invadió, anegándolo. Darío I lo restauró, pero, poco
después, la arena lo cerró de nuevo.